LEGANÉS

 

ABIERTO EL PLAZO DE INSCRIPCIÓN

II PREMIOS SABESLEER

Se darán a conocer en la III Edición de El Nobel pasa por... Leganés

 

Noviembre de 2019

Teatro Julián Besteiro de Leganés

 

Tres Categorías:

 

1--Relatos de Componentes del catálogo Sabesleer

2--Relatos de No componentes del catálogo Sabesleer

3--Poesía para todas las edades y participantes

 

Las bases son las mismas tanto para escritores que ya forman parte de nuestro variado catálogo, como para l@s que aún no están; y son las siguientes:

 

Enviad un texto inédito al correo de forma ANÓNIMA

 

De un folio de extensión salvo en la categoría de POESÍA:

(en donde podrá ser más exteso que un folio por razones de métrica)

 

En un archivo de Word (Times New Roman a 12)

 

Con el asunto: II Premios Sabesleer 2019

 

Fecha límite: DOMINGO 27 DE OCTUBRE DE 2019

 

A la siguiente dirección de correo electrónico:

 

sabesleer1@gmail.com

 

 

Un jurado totalmente imparcial compuesto por 2 maravillosas personas que llevan metida la cultura del folklore nacional hasta en la médula como son Javier Bruna Miranda y Francisco Rodríguez Punzón y Manuela Bravo; y que jamás verán de quién procede el texto hasta el mismo día del evento, puntuarán según su criterio.

 

¡¡¡SUERTE!!!

 

Y AQUÍ ESTÁN LOS TEXTOS PARTICIPANTES DE ESTE AÑO:

 

 

 

DÉJAME ENTENDERTE

 

Cobarde. Egoista.

Aún puedo verte tras de mí, reflejado en el cristal, mientras miro al horizonte intentando encontrar un porqué.

Recuerdo tus palabras, tus sonrisas y abrazos, los susurros que me regalabas haciéndome sentir segura y plena. Recuerdo tus silencios… vagamente… los silencios que gritaban agitados y que nunca pensé, que te harían huir de ti mismo.

Nos habíamos convertido en un solo ser, y tú, decidiste romper ese vínculo que nos unía y abandonar todo lo que habíamos construido.

¡Cobarde! ¡Egoista!

¿Por qué? ¿Por qué te marchaste sin más? ¿Por qué no me dijiste que tu corazón ya no latía aunque seguías respirando? No lo veía…

Te adentraste en una oscuridad donde nadie más tenía cabida. Intenté entrar, pero todas las puertas que intentaba atravesar se cerraban frente a mí sin entenderlo; y tú, cada vez avanzabas más entre la niebla alejándote de la realidad.

Te grité para hacerte volver, me enfadé, lloré y volví a gritar, pero tú ya estabas muy lejos y te negabas a escuchar.

¿Cobarde? ¿Quizá egoista?

Hoy tan solo puedo recordarte.

¡Te echo tanto de menos que mis lágrimas arañan tu cuerpo inerte solo para demostrarte su rabia!

No pude ayudarte, ni retenerte. No supe llegar a tu dolor.

¿Fui yo la cobarde? ¿O fui la egoista?

Aún puedo verte tras de mí, reflejado en el cristal…

Los murmullos se agolpan en mi cabeza, sabiendo que hoy, te marchas para siempre entre flores y el olor a tierra mojada. Sabiendo, que nunca más habrá un cristal donde reflejarte.

Déjame entenderte…  y así será más fácil darme cuenta de que ya no estás a mi lado, y que tu elección no ha sido en vano.

Por favor, déjame entenderte…

 

 

MADRES EN LA SOMBRA

 

Me han arrancado el alma,

me han destrozado el corazón,

me han separado de mi vida,

me han sumergido en un mar de dolor.

 

Mi alma entera es un llanto,

supura lágrimas de resquemor,

gotas ensangrentadas emanan de mis entrañas,

llenando de amargura mi interior.

 

Un tupido velo cubre mi vida,

una bruma oscura me impide ver la luz,

me hundo en un abismo lleno de aflicción,

sepultada de lobreguez y tribulación.

 

Retruenan los latidos de mi corazón,

descuelgo el teléfono para oír su voz,

resuena inocente y lejana,

aun así, mitiga mi pesar.

 

Buenas noches mi amor,

¿has hecho los deberes?

¿te has lavado los dientes?

Que tengas dulces sueños.

 

Después de tanto sufrimiento,

tan solo me queda un sentimiento. Uno solo.

Un deseo que no abandonaré mientras tenga un halo de vida.

Un anhelo al que no renunciaré mientras tenga fuerzas para respirar.

Es que las personas que propiciaron esta situación,

algún día sientan el mismo dolor.

 

 

NO SON DISTINTOS, SON ESPECIALES

 

Les miras con gran extrañeza,

al ver que como tú no son,

sin darte cuenta que ellos,

también tienen corazón.

 

No te paras a pensar en sus sentimientos

ni los obstáculos que deben superar

para su vida poder sobrellevar.

 

No son distintos a tu persona,

les duelen las mismas cosas,

sufriendo cuando se les traiciona,

al igual que el cariño les emociona.

 

Tienen la capacidad de luchar,

de sus sueños poder perseguir,

al querer la vida vivir,

y a veces les deberás ayudar.

 

No les juzgues por lo que ves,

no te quedes en su envoltorio,

mirándoles con cierta pena,

y en su interior  profundiza.

 

No digas que son distintos,

porque en el fondo son como tú,

mejor di que son especiales

y tienen sentimientos sensacionales.

 

 

AQUÍ ESTARÉ

 

Brillaré junto con las estrellas,

para que en las noches me puedas ver,

escucharás el abrazo de las mañanas,

para que me puedas oír en cada amanecer.

 

Velaré tus anhelos,

para nunca abandonar tus sueños,

tocaré tus tímidos latidos,

aunque sean sentimientos pequeños.

 

Con la eterna promesa,

de que en tus recuerdos estaré,

que nunca olvidarás mi voz,

y a hacerte feliz nunca renunciare.

 

Pero recuerda siempre,

no estoy tan lejos,

mi sonrisa en tu mente siempre estará,

y en mí, veré siempre tu reflejo.

 

Siempre te cuidaré,

no llores, solo quiero que sonrías,

que por muy triste que sea tu día,

recuerda contigo estaré.

 

 

LA CITA

 

Andar. ¡Qué extraño es andar!

Aparecer en las cataratas del Niágara,

en algún valle profundo de la sierra,

en la cumbre del Kilimanjaro

o en el desierto que tanto amó Lawrence de Arabia.

Andar para llegar a algún destino

que vaticinaron todos los oráculos

y nada se puede hacer para evitarlo.

Ir recogiendo en el camino

las flores sorprendidas,

aquellas que alegran nuestros días

o las que ya marchitó el tiempo cruel.

Ir deprisa o despacio,

asomarse por algún precipicio

o sentarse en el sendero que oscurece.

 Cruzarse con rostros suplicantes de cariño

o con aquellos que escrutan lo más recóndito.

Ser árbol o piedra, según el color del cielo,

o recibir al otoño, cuando ya no hay más remedio.

 

Andar. ¡Qué extraño es andar!

Llegar a tiempo a ver los huracanes,

sortear los vericuetos en la noche

y vadear algún río escabroso.

Andar y no olvidar nunca

que tenemos una cita con el mar.

 

 

ASTRO SOL, LLÉVAME A LA LUNA

 

Oh ardiente sol, que desde lo más profundo de tus entrañas amas a la fría luna, aunque ella, indiferente parece no inmutarse, no te ama, claro, ni a ti ni a nadie. Pero mira que paradójico es el camino, tú la amas y un abismo los separa, ella no te ama y sin embargo, cada mañana parece seguir tus pasos para encontrarse contigo, y es que luz luna, sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu esplendor veamos.

El infinito sintió celos al percibir tal sentimiento, así que ya sea por capricho o por placer, hizo que el universo conspirara tanto, que trató de opacar al sol y luego arrojarlo al agujero negro, pero después actuó egoísta y trató de apresar a la luna y dejarla solo para él, y al no querer compartirla generó tanto caos, por si fuera poco, la constelación nadó en aquel sentimiento y el infinito aprovechó dicho delirio e instauró una vía para separar a su amada del fuego del rival.

Sin embargo, y como alivio para los dos,  un recóndito planeta medió a su favor y puso a la luna como satélite, así podían estar algo más cerca y de vez en cuando, cuando lograban alinearse, su aura era tan fuerte que ensombrecía todo el panorama. Mientras tanto, la luna retrógrada cuarteó su ciclo, y es que a veces viene acompañada de relucientes estrellas, otras tantas está sola,  mostrándose a escala natural, hasta hay épocas en que se porta esquiva y nos hace creer que no está.

El sol aprovechó la ocasión para echarse algunos vientos solares, y así giraban los planetas, mientras el sol de vez en cuando, se deshacía en sus tormentas solares. Con el antropocentrismo el sol brilló en todo su esplendor, y era tal la atracción que sentía que le permitía a la tierra merodear, ir y volver todos los días y cada año le regalaba 6 horas, así de la nada, mientras él merodeaba  y se perdía entre solsticio y equinoccio,  tal vez para conservarse otros 5000 años más, y es que ahí donde se lo ve, ese amarillo también tiene su vanidad.

El infinito siguió actuando y esta vez intentó crear una densa capa para separar a los enamorados, a la tierra esto le sirvió también como bóveda, y a los susodichos, como espejo, cada uno veía al terminar la jornada el reflejo del otro. Así que mientras le creó una capa protectora a la tierra, el infinito tuvo que volver a la zona cero, para tratar de encontrarle salida a su laberinto, al enredo de este trío amoroso.

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